
LA EMOCIÓN DEL LUGAR
Es un lugar que no deja indiferente. El santuario de Notre-Dame de Lourdes se integra con ella de un modo completamente natural. La bondad que reina en el lugar junto con el fervor de los peregrinos conmueve siempre que se visita. Esta emoción resulta aún más intensa el 11 de febrero, el aniversario de la primera aparición. En esta fecha, un gran número de peregrinos procedentes de todas las partes del mundo se reúnen en Lourdes para celebrar este aniversario. Hay que vivir al menos una vez el santuario durante esta conmemoración, ya que es una experiencia excepcional.
