Piscinas Santuario
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VINCENT - SNDL

Las piscinas del Santuario

 Una experiencia única

Las piscinas del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes

Para muchos visitantes, las piscinas del Santuario constituyen uno de los momentos más memorables de una estancia en Lourdes. Acompañados por los hospitalarios, esta inmersión en el agua del manantial descubierto por Bernadette Soubirous en 1858 se vive con tranquilidad, al ritmo de cada uno. Tiene su origen en las palabras dirigidas a Bernadette durante las Apariciones: «Ve a beber a la fuente y lávate en ella». Aún hoy, personas procedentes de todo el mundo eligen vivir esta experiencia, cada una con su historia y sus motivaciones.

¡Por qué te va a encantar!

Una iniciativa que surgió de las Apariciones

Las piscinas del Santuario de Lourdes tienen su origen en las palabras dirigidas a Bernadette Soubirous durante la novena aparición, el 25 de febrero de 1858: «Ve a beber a la fuente y lávate allí». » Este gesto, realizado por primera vez junto a la fuente de Massabielle, sigue viviéndose hoy en día por mujeres y hombres procedentes de todos los rincones del mundo. Para muchos, constituye uno de los momentos más destacados de su visita a Lourdes, sea cual sea el motivo que les haya llevado hasta el Santuario.

Las Piscinas ocupan un lugar especial en el recorrido de la visita. No son ni un centro de tratamiento ni un espacio de baño en el sentido habitual del término. Acogen a quienes desean sumergirse en el agua del manantial, en un entorno donde la calma, el respeto y el acompañamiento son el núcleo de la experiencia.

A la entrada, las miradas se cruzan sin mediar palabra. A la salida, cada rostro cuenta una historia diferente. Las Piscinas no prometen una experiencia idéntica para todos; simplemente ofrecen un lugar donde cada uno es libre de vivir ese momento a su manera.

Un momento vivido a su propio ritmo

En las piscinas del Santuario de Lourdes, nada se hace con prisas. Nada más llegar, los visitantes son recibidos y acompañados por los hospitalarios, que están presentes para explicar cómo se desarrolla el proceso y responder a las preguntas. Cada persona avanza a su ritmo, en un ambiente de confianza, discreción y respeto.

La inmersión se lleva a cabo en espacios separados para mujeres y hombres. Consiste en sumergirse en el agua del manantial, según las modalidades establecidas por el Santuario. Para muchos, este momento va precedido o seguido de un tiempo de silencio o de oración. Cada persona es acogida con la misma atención y es libre de vivir este momento según su propio proceso.

El acompañamiento es una dimensión esencial de este proceso. Detrás de cada bienvenida, cada palabra y cada gesto, hay voluntarios procedentes de todo el mundo que dedican su tiempo a quienes cruzan las puertas de las Piscinas. Su presencia contribuye a hacer de este lugar un espacio donde cada uno puede vivir este momento con sencillez, sean cuales sean sus convicciones o su historia.

Lo que os espera en el programa
Un acompañamiento atento

En cada etapa hay personal de hospitalidad para recibir, orientar y acompañar a los visitantes.

Un rato para uno mismo

La tranquilidad del lugar permite vivir esta experiencia respetando el ritmo y el proceso de cada uno.

Un lugar abierto al mundo

Cada año, visitantes procedentes de numerosos países cruzan las puertas de las Piscinas, lo que convierte a este lugar en un símbolo universal del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Una tradición viva

Las piscinas son una continuación de una tradición que se remonta a las Apariciones de 1858 y forman parte de los lugares emblemáticos del Santuario.

¿Cómo puedo acceder a las piscinas?

Las piscinas del Santuario de Lourdes acogen a las personas que desean vivir esta experiencia en las condiciones establecidas por el Santuario. Con el fin de garantizar la calidad de la atención, el acceso se organiza en franjas horarias específicas.

Los visitantes individuales son recibidos por la mañana en franjas horarias específicas. Las tardes se dedican a la acogida de grupos en peregrinación. Dado que los horarios pueden variar a lo largo del año, se recomienda consultarlos antes de tu visita.

Las Piscinas se encuentran a pocos pasos de la Gruta de Massabielle y de las fuentes. Su visita se integra de forma natural en el recorrido por el Santuario, a lo largo de los diferentes lugares que narran la historia del mismo.

Cédric
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Cédric

TESTIMONIO

Ver cómo los visitantes acuden a veces desde muy lejos para vivir este momento nos recuerda hasta qué punto las Piscinas ocupan un lugar especial en Lourdes. Más allá del gesto en sí mismo, a menudo son el ambiente del lugar, la acogida y el respeto lo que permanece en la memoria.

Cédric

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