Una familia frente a la Gruta de Lourdes
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Una familia frente a la Gruta de Lourdes

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Pierre VIncent

La Gruta de las Apariciones

 en el corazón del Santuario

La Gruta de las Apariciones

Aquí, en Massabielle, la Gruta de las Apariciones se descubre tanto como se siente. El murmullo del agua, la roca, la luz de las velas y el silencio conforman un lugar donde el tiempo parece detenerse. Un lugar donde uno se toma un tiempo para sí mismo y para los demás.

¡Por qué te va a encantar!

Descubrir una historia

En 1858, Lourdes era una pequeña localidad de más de 4 000 habitantes. El 11 de febrero, Bernadette Soubirous se dirige a la orilla del Gave, junto a la roca de Massabielle, para recoger leña. En aquella época, ese lugar, conocido como «la pocilga», era poco frecuentado y servía de refugio a los animales.

Allí es donde todo cambia. Bernadette cuenta que oyó «como una ráfaga de viento» antes de divisar a una Señora en la grieta de la roca. A esta primera aparición le seguirán otras 17, hasta el 16 de julio de 1858, lo que convertirá a la Gruta en un lugar conocido en todo el mundo.

Tocar la roca

Desde hace más de 160 años, millones de visitantes se detienen ante esta pared rocosa. Para muchos, posar la mano sobre la piedra es un gesto sencillo, silencioso y profundamente personal.

A lo largo de las décadas, los sucesivos contactos han pulido lentamente la roca. Ahora, lisa, suave y brillante en algunos puntos, conserva la huella de esas innumerables manos que se han posado sobre ella, lo que convierte este discreto contacto en uno de los gestos más emblemáticos de la Gruta de las Apariciones.

Lo que os espera en el programa
Un lugar de encuentro universal

El Santuario goza de renombre internacional. La diversidad de idiomas, culturas y trayectorias forma parte integrante de la experiencia.

Un entorno natural

Enclavada en la roca de Massabielle, la Gruta de las Apariciones está bañada por las aguas del Gave de Pau y rodeada de vegetación.

Una visita para disfrutar a tu propio ritmo

Unos minutos o más… cada uno elige el tiempo que quiere dedicar a la Gruta. Un lugar que se descubre sin un recorrido impuesto, según los propios deseos y el camino que cada uno elija.

Un lugar que te hace sentir bien

Un lugar donde reinan la tranquilidad y el silencio, ideales para el recogimiento.

El agua de Lourdes

En el corazón de la Gruta, el manantial descubierto por Bernadette sigue manando discretamente. Su agua acompaña, desde hace más de 160 años, el recorrido de millones de visitantes.

Las fuentes, situadas en las inmediaciones, permiten a todo el mundo beber el agua de Lourdes o llevársela. Para prolongar esta experiencia, el Santuario propone también el gesto del aguay el baño en las Piscinas, un momento que se vive con sencillez, al ritmo de cada uno.

Cédric
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Cédric

TESTIMONIO

En el corazón del Santuario, el ambiente que se respira aquí no puede dejar indiferente a nadie. Un lugar ideal para la introspección.

Cédric

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